Resumen ligero de unas grandes vacaciones

No tenía pensado publicar esta entrada pero por petición popular, especialmente de compañer@s bloguer@s, he decidido escribir un post ligero sobre mis pasadas vacaciones (lo he llamado “ligero”, porque será un resumen, que como me ponga a rememorar y a contaros cosas puede que no acabe nunca, soy muy de enrollarme).

Este año hemos tenido la suerte de poder disfrutar de un estupendo crucero, en un barco enorme surcando el mar Mediterráneo.

Pues sí, en casa somos de los que esperamos al último momento para organizar las vacaciones, creo que en los últimos años nunca hemos decidido unas vacaciones con más de dos semanas de antelación, somos así de indecisos. Pero este año teníamos una meta: no dejar llegar el mes de agosto sin saber que íbamos a hacer al menos con tres meses de adelanto.

Dentro de nuestras cabecitas nos pasaba -muy de vez en cuando- la idea de hacer un crucero. La verdad es que a mí no me llamaba demasiado la atención, eso de estar 10 días en un barco, metido, plagado de gente, en un minicamarote: ¿y si me mareo?, ¿y si dormimos de pena y la comida es un asco?. A lo mejor vamos a un crucero, nos subimos tan felices al megabarco y a las dos horas estamos deseando tirarnos por la borda para acabar con nuestro sufrimiento, ¿es o no para pensárselo?.

Este año nos ha pillado fuertes y las dudas no han podido con nosotros, así que nos decidimos a hacerlo.

Ahora tres semanas después y visto con perspectiva ha sido un lujazo, y eso que tampoco íbamos a “tutiplen”, porque como en un crucero vayas a “tutiplen” os puedo asegurar que antes de que se acaben las vacaciones tienes la casa embargada y te tienes que ir a vivir bajo un puente.

Nuestra ruta era sencilla (tampoco vamos a arriesgar mucho en el primer crucero que cualquiera sabía lo que iba a pasar), por presupuesto y duración elegimos un crucero de 8 días con sus 7 noches. La ciudad de salida y regreso era Barcelona, y los destinos elegidos eran: Nápoles, Civitavecchia (Roma), Livorno (Florencia), Cannes y Palma de Mallorca; en los 8 días se incluía un día de navegación.

ruta crucero mediterraneo norwegian epic

Así que llegó el momento y dos días antes de zarpar, ni cortos ni perezosos nos pusimos a hacer la maleta: ¿Y qué llevamos?, madre mía, ya verás tú como van a tener el aire acondicionado en el barco, a todo lo que da, vamos a pasar más frío, mete jerseys y pantalones largos, no vaya a ser que vayamos a pillar una pulmonía, y no te olvides de las bermudas y las mangas cortas, en Italia tiene que hacer un calor infernal, las zapatillas, ¡la crema solar!, ¡que no se nos olvide la crema solar!, y no puede faltarnos la farmacia ambulante: ibuprofeno, aspirina, couldina, frenadol, omeoprazol y obviamente biodramina, de dos tipos: la que te deja KO y la que lleva algo de cafeína para que no te quedes en estado catatónico. Tampoco se me podía olvidar el maxibolso de playa confeccionado especialmente para la ocasión.

El viaje desde Madrid lo hicimos en AVE, todo bien. Viajamos una noche antes  que la pasamos en un hotel en Barcelona, una ciudad que nos encanta. Aunque creo que a ella no le gustamos tanto porque el día que llegamos nos recibió con una tormenta de tres pares:

Barcelona lluvia

Embarcábamos un domingo a las 18 horas, pero claro, teníamos que estar allí como 5 horas antes, no vaya a ser que por un azar del destino, el barco decida zarpar antes y nos vaya dejar en tierra (inseguridades de los novatos), así que después de una caminata interesante bajo un sol de justicia nos presentamos en los mostradores de tarjetas de embarque junto con unas cuantas de cientos de personas más venidas desde todos los rincones del mundo. Lo más curioso del mostrador es que cuando llegas: “cataplás”, lo primero que te piden es la tarjeta de crédito (creo recordar que antes nos dijo un ¡Hola!, no estoy seguro), cosa que ya de por sí acongoja, sobre todo porque el crucero estaba ya más que pagado meses antes. Luego nos explicaron que era para los gastos extras, es decir, copichuelas, comidas en restaurantes a la carta, SPA y un largo etcétera. Tu tarjeta de crédito de repente se convierte en una simpática tarjeta llave con la que eras el dueño y señor de todo lo que quisieras dentro del barco, pasando por caja claro. Con esa tarjeta abrías tu camarote y a la vez la podías usar para gastarte los cuartos en alguna de las cientos de tragaperras que tienen en una de las plantas o, incluso, comprarte un cuadro de 20.000 € en un “plis”, todo facilidades.

El barco, inmenso, pero inmenso, inmenso… para que os hagáis una idea tenía: piscinas, toboganes de agua, solariums, pantalla gigante, zona de videojuegos, y esto era solo en la cubierta; en el resto del barco tenías restaurantes de todo tipo, salas de espectáculo, un teatro, bolera, casino, tiendas, galerías de arte, etc. Todo muy despampanante e impoluto.

norwegian epic

La primera vez que pisas un barco de estas características te quedas con cara de lelo mirando hacia arriba y al horizonte (al que no te alcanza la vista), y piensas ¿y a dónde voy a ahora? que alguien me lo explique. Pero después de localizar tu camarote (cosa importante si no quieres dormir al raso) y darte un par de vueltas -por no decir diez- por el barco se queda todo controlado.

Los destinos maravillosos:

Nápoles: ciudad particular y descuidada, exceptuando las calles principales que descubrimos casi por casualidad. En este destino fuimos a Pompeya, una visita preciosa, aunque después de dos horas bajo el sol empieza a perder algo de gracia.

Civitavechia (Roma): un espectáculo.

Livorno (Florencia): Florencia me gustó especialmente, era todo tan romántico y bonito, estaba todo tan bien colocado y miraras a donde miraras tenías maravillas arquitectónicas y obras de arte, eso sin contar con los museos de diseñadores de moda con los que me iba topando acá y allá (se me salían los ojos de las cuencas literalmente). Un lujo, volveremos seguro.

Cannes: Nos gustó. Mucho dinero, mucho coche de marca, tiendas de firma y hoteles de cinco estrellas mínimo. Mucho poderío. Lo mejor: un baño espectacular en el mar.

Palma de Mallorca: Que voy a decir, cuando vuelves a la Patria te das cuenta que no tenemos nada que envidiar. Somos distintos, tenemos nuestras particularidades, pero somos igualmente maravillosos. Me encantó el casco antiguo de la ciudad.

————————————————————————–

Y ahora os dejo con unas cuantas fotografías también muy ligeras (he hecho una pequeña selección porque tengo cientos):

BARCELONA

Barcelona Barcelona

NÁPOLES Y POMPEYA

Nápoles Nápoles Pompeya Pompeya Pompeya

CIVITAVECCHIA (ROMA)

civitavecchia

LIVORNO (FLORENCIA)

Florencia Florencia Florencia Florencia

CANNES

Cannes Cannes Cannes

PALMA DE MALLORCA

Palma de Mallorca

Por cierto, las biodraminas no salieron de su caja, vamos que estoy por ir a la farmacia y preguntarle a la farmacéutica si me las recompraría porque ahora resulta que me he juntado con biodraminas en casa como para apaciguar los mareos de un regimiento.

Las vacaciones no han podido ser mejores, grandes recuerdos.

P.D: después del crucero llegó el momento de trasladarse a las fiestas del #pueblobonito, desconexión, reencuentros y mucha comida… un plan perfecto para rematar la faena.

¡Que disfrutéis del fin de semana!. El lunes os enseñaré unos nuevos estuches Skarlett con mi forma favorita :).

4 Comments
  • susana babynipos
    septiembre 5, 2014

    Hola!!! Pedazo de vacaciones que te has marcado!! como soy una adicta a los viajes me ha encantado tu post ligero y me he quedado con ganas de más!! ya nos contarás que tal la experiencia en el barco, yo sigo sin atreverme. Por cierto me llegó tu regalo-premio-sorteo el día que me iba de Madrid y no tuve tiempo ni de agradecertelo. Así que lo hago por aquí y por donde haga faltaaaaaa!!! Muchas Graciassssss!!! Besazos grandes ;)

    • Skarlett
      septiembre 5, 2014

      Hola Susana¡¡ pues te resumo que la experiencia en el barco no fue nada mal, creo que nos vamos a aficionar unos cuantos años… ya veremos. Me alegro que hayas recibido el regalo y que lo disfrutes. Muchísimos besos¡¡¡

  • Ester Con Ojos de Canica
    septiembre 8, 2014

    Me ha encantado el post… y el barco… pedazo de barco… nosotros hicimos un crucero hace un par de años (que nos encantó) y el barco era la mitad que todos los que veíamos por ahí, yo la próxima quiero un barco como el tuyo con toboganes y de todo jajaja. Gracias por compartir unos días tan chulos y ahora a tope con septiembre. Un besazo

    • Skarlett
      septiembre 16, 2014

      ja ja, la verdad es que el crucero era la leche, y eso que nosotros nosotros nos daba un poquito de “miedito” eso del crucero, pero ahora se lo recomiendo a todo el mundo. Besos

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra Política de cookies

CERRAR